Pistas
Toqué tres veces con el nudillo, pero solo el silencio respondía. No podía soportar más, la curiosidad me mataba, la curiosidad mató al gato. Empujé la puerta con toda mi fuerza y de nada sirvió, entonces tuve que usar mis dotes de detective y con una tarjeta forcé el cerrojo. Ahí me encontraba, dentro de aquel espacio, enorme espacio ocupado solo por una ventana, nada más, ni una mísera cucaracha, esto no podía ser, alguien me había tomado el pelo, y yo lo descubriría. Estaba enojadísima, solo quería resolver el caso y largarme de una vez. Pero al dar la vuelta me tropecé con una caja, ¿o me estoy volviendo loca o me estoy volviendo ciega? Pero al entrar no había nada en el piso.
La tomé entre mis manos, estaba bastante liviana, digamos que era una caja común y corriente, vacía, pero al moverla algo sonó. La abrí cuidadosamente y dentro había una botella con un mensaje en su interior. ¡Mierda! Más pistas que descifrar, la abrí y comencé a leer, unas pocas líneas, algo que no entendía, y que me llevó a cuestionar si este realmente era mi día.
Salté a mi auto y me dispuse a tomar el camino más cercano a un bar, ojala uno de mala muerte, bueno, todos lo son, pero entre esos, el de peor reputación. Estacioné el auto, había encontrado el lugar perfecto, que delicia, ahí servían los mejores tragos de vodka del lugar, mejor dicho de la ciudad, llamé al mesero con un levantar de cejas, y como si fuera para otro el mensaje, se fue sentar al lado mío un mugroso harapiento pasado a alcohol. Yo sé lo que buscas, de malas pulgas le contesté que eso era una estupidez de las grandes, yo también sabía lo que buscaba pero necesitaba información, no que supieran lo mismo que yo.
Me paré en seco y le dije al del bar que se quedara con la propina, este no era el mejor lugar después de todo. El hombre maloliente se me acercó y me dijo no me subestimes preciosa. Entonces no lo haré bombón. Jajá. En su vida ese viejo asqueroso debe haber escuchado esas palabras y con una sonrisa me tomó la mano y me escribió en carbón, 97. ¡Que rayos significaba ese número! Me dijo te lo doy en clave porque aquí hay muchos oídos, muchos ojos, y muchas muertes. Otra clave más y me tiraba un balazo de mi linda 45.
Tomé el auto y me encaminé a otro bar, esta ya era mi segunda copa, nada. Bebí tranquila, un hombre se me acercó y me dijo, nena, ese número te llevará al infierno. Le contesté ahí es donde espero llegar, y le pregunté como lo encontraba. El tipo me dijo sonriendo con sus negros y chuecos dientes, solo conduce. Tomé una tercera copa y salí. La tercera copa de un puritano, la verdad es q cala ondo. Pronto me encontré buscando cada número de la ciudad, hasta que por fin hallé un 97, y adivinen donde, justo fuera del departamento donde encontré la caja. Era un comercial de pizza’s Lorenzo en 97 dólares, ¿Quién en su sano juicio compra una pizza en 97 dólares? Algo olía a sospecha. Subí las escaleras en busca de algún dato, pero justo…
Valheriah!
Un encargo
Luego de unos minutos alguien tocó a la puerta. Él se paró achacosamente de la silla, se demoró lo que pareció una eternidad en dar unos cuantos pasos hasta la puerta y la abrió. Ahí estaba yo, en esos tiempos una chica de 23 años, con un cuerpo que muchas envidiaban, y un vestido bien ceñido a mi cuerpo, que debo admitirlo, no era el indicado para la ocasión, pero también les diré otra cosa, me encantaba ver los ojos de aquel detective, observándome como si nunca hubiera visto mujer como yo.
Me miró y antes de articular palabra, yo ya había entrado y sentado en la silla como si fuera la dueña de aquel lugar, tenía apuro, y su tartamudeo no me ayudaba. Le dije rápidamente todo lo que quería que investigara, le di una foto de la victima, y le pedí que me mantuviera al tanto de cada uno de sus movimientos. Él me miraba extraño, ya no con esa cara de embobado, sino que con una expresión de extrañeza, él no entendía el porqué de mi situación y tampoco estaba dentro de mis planes explicarle porque necesitaba todo aquello, a fin de cuentas él era un detective, y yo quería que solo se concentrara en su trabajo, no mis problemas.
Salí tan inesperadamente como llegué, lo dejé ahí, pensativo, y con un calor que había aumentado más de lo normal en aquella oficina.
Pasaron algunos meses en los que me desaparecí, pero él como buen detective, pudo encontrarme a pesar de que yo había borrado todas las pistas sobre mi paradero, me dijo que una muchacha como yo, astuta, era difícil pero no imposible de encontrar por mucho que se escondiera. Solo abrí mi boca para decir lo necesario -¿Hizo lo que le pedí?-
La respuesta me gustó, dejé escapar una sonrisa, saqué mi chequera y le pagué lo pactado. Después de eso me fui.
A través de los años seguí llamándolo, pues siempre hay asuntillos que resolver, pero nunca, nunca volvimos a hablar del tema.

Valheriah
Una mujer con sombrero
Ella antes usaba sombrero, le quedaba perfecto, como a nadie. Pero tantas veces fue causa de burlas, de hombres que creían que al usar sombrero los haría un auténtico “hombre de sombrero”, que cambió.
Ella no se quitó el sombrero, pues es algo que nace con uno, pero ya no le quedaba perfecto. Los que la conocían notaban algo extraño en ella, pero no sabían la causa, los que no la conocían simplemente pensaban que ella pasaba por un mal momento.
Ambas creencias no eran del todo falsas, sí había algo extraño en ella, tantas cosas pasaron que la hicieron cambiar y dejar de creer en hombres con sombrero, y sí pasaba por un mal momento, pero hace tiempo que se venía dando y esto fue solo la gota que colmó el vaso.
Aquella mujer con sombrero, que alguna vez sonreía de felicidad, ahora sonreía de inercia, o por momentos, pero sus ojos, y su forma de caminar, mostraban lo cansada y decepcionada que estaba de ciertas cosas.
Ella se dio cuenta de que el hombre de sombrero ya no era perfecto, que esa flor que le regaló la primera vez al conocerla ya se había marchitado dentro del libro donde descansaba guardada tanto tiempo. Que los abrazos dados habían sido con segundas intensiones. Que hace unos años todo podría haber sido perfecto. Que el tiempo va oxidando el cariño. Que las palabras que se dijeron quedaron en solo palabras. Y de lo mas horrible que se dio cuenta fue de que si se presentara la oportunidad de volver a ver a aquel dueño de tan elegante sombrero correría hacia él sin pensarlo, diciendo “sabes? No pido nada más que estar entre tus brazos”
Valheriah
Peces- Francisca Valenzuela

Ojala que se asfixie con su cadena de cristal
Ojalá que ella se tropieze con sus tacones al andar
Si hay tantos peces en el mar
porqué siempre pesco el que no me deja nada
o uno que le cuelgan muchas más
Talvés ella sea bonita si te gustan las sonrisas huecas
las impresiones coquetas, las piernas perfectas al caminar.
Obvio que siento un cálido afecto hacia tí
aunque me robes el corazón.
Y me lo partas en dos y te lo comas
y devores y digeras ligeramente.
No importa si no sientes lo mismo que yo
Ya no, ya no me gustas si me evitas no me invitas
si no gritas mi nombre al pensar en el amor y…
Si hay tantos peces en el mar
porqué siempre pesco el que no me deja nadar
o uno que le quelgan muchan más
Talvés ella sea bonita si te gustan las sonrisas huecas
las impresiones coquetas las piernas perfectas al caminar.
Recuérdame como la del mal genio
Recuerdame,
Recuérdame como la bruja amargada que chillaba y no coqueteaba
cuando se necesitaba y
Si hay tantos peces en el mar
porqué siempre pesco el que no me deja nadar
o uno que le cuelgan muchas más
Talvés ella sea bonita si te gustan las sonrisas huecas
las impresiones coquetas las piernas perfectas al caminar.
Canción más escuchada en mi rating de música basura.
Valheriah

Un hombre con sombrero


Ale <3
Hay días en que me es muy fácil levantarme en la mañana y salir con una sonrisa. Así como también hay dias en que solo quiero dormir, mi ánimo está por el subterraneo y siento que te extraño como nunca. Me hace mucha falta tu presencia, me hacen falta tus abrazos, me hace falta conversar con alguien como tú, me hace falta discutir con alguien y que me entienda que tan solo me gusta pelear así como a ti también ( diría que hasta un poco más conflictiva que yo) Tan solo ME HACES FALTA, y te extraño como a nadie.
Me encantaría poder desdoblarme, quizás hasta idear una manera loca y sicodelica de llegar hasta ti, viajar tan lejos hasta mexico, y ser feliz. ¿Te acuerdas que mi sueño siempre ha sido viajar a Mexico y conocer mil lugares? Pues ahora la única razón que me impulsa, o por lo menos digamos, la mayor razón, la de más fuerza es ir hasta allá para verte a ti. Quiero escuchar tu voz, intentaré llamarte. Te adoro. Te amo.
Soy la persona más afortunada de la vida por haber podido compartir tantos momentos maravillosos junto a ti. Jamás de los jamases de la vida, dejaré un minuto de recordar lo importante que eres, y siempre debes tener en tu corazón y en tu mente que estoy junto a ti y tu junto a mi en espiritu. Aunque sea difícil no poder estar fisicamente y maltratarnos xd como soliamos hacer, o salir por ahí a caminar y recorrer lugares del centro tan peligrosos como cuando una vez un viejoo nos perseguia xd. Pero son anécdotas, lindos recuerdos que nunca se olvidarán.
Te estoy esperando, siempre con un enorme espacio de mi corazón reservado para ti, para mi mejor amiga del alma
Caleidoscopio
Hoy estaba pensando en lo mucho que me gustaría tener un caleidoscopio, siempre que veo uno digo “ oh! Lo quiero
ahora! “ y luego pienso, ¿para que comprármelo si lo puedo hacer?, pero nunca lo hago.
Así como un caleidoscopio veo mi vida, con distintos matices, y mil colores y formas nuevas cada vez que doy una vuelta, cada vez que cierro mis ojos y los vuelvo a abrir, una nueva disposición de las cosas hace que me ponga a pensar los distintos caminos y posibilidades que te da la vida.
Por eso me encantan esas cosas, que para cualquiera puede ser una pérdida de tiempo, un gasto inútil de dinero, pero para mí, el mejor regalo que alguien podría hacer.
Valheriah!
Día jueves 10 de junio de 2010
Fue una mañana larga, y luego un rato de posta. Al devolverme a mi casa, caminando por la calle vi a un multicolor, hizo que mi sonrisa diera vuelta la cara, hizo que mi corazón palpitara de alegría, hizo que el sol que se escondía tras las nubes apareciera en él reflejando cada color del arcoíris. Quedé pasmada. Hace mucho tiempo no veía uno de esos por aquí, hasta pensaba que estaban extintos, pero no, estaba caminando ahí frente a mí.
Un multicolor, todavía no puedo creerlo. Llegué a mi casa con una sensación de felicidad, de aura renovada y de música ligera a mi alrededor.
Dormí como nunca, descansé como si hubiera estado en un sueño por más de 24 horas y desperté con ganas de contarle al mundo lo que había visto.
Sí, es verdad las pequeñas cosas de la vida, los detalles más ínfimos son los que afectan mi ánimo y son la causa de mi pseudobipolaridad. Una hamburguesa me puede hacer feliz, tanto como un kapo, o un abrazo, o quizás más feliz aún, ver a un multicolor. Así de esa manera, me puede poner triste una palabra, una mirada o una extraña sensación repentina de soledad.
Pero hoy, terminaré el día con una sonrisa, porque aquel extraño de aura floreada tan sencillo y tan humilde, tan increíblemente sabio e ignorante a la vez, no sabe que cambió mi día.
Valheriah
Desperté
un par de líneas con rima y terminó,
la esperanza de un futuro incierto rondaba mi corazón,
pero aquellas palabras borraron todo y
me hicieron recordar que tan solo un músculo es el corazón.
Que fácil fue dejar todo atrás,
que fácil fue borrar las huellas del camino,
yo en cambio, sigo sentada bajo las hojas de otoño,
con el viento susurrando en mis oidos, con la lluvia acariciando mi cuerpo.
Talvez deba ponerme las botas rojas,
Talvez deba ponerme el abrigo y correr,
quizás mi destino no estaba en tu camino,
quizas la energia luminosa difumine un camino alternativo.
Tu boca nunca pronuncio palabra,
fue un grito mudo y una canción,
con eso desperté de mi sueño.
Pero aunque sea tarde, gracias a la vida, que desperté.
Valheriah